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Campaña sensibilización sobre la enfermedad de San Filippo


Tratamiento volver

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Evidentemente, las lesiones aftoides requerirán el tratamiento específico de la enfermedad de base si la hubiere.

Dentro del tratamiento general de lesiones aftosas y aftoides se incluyen: Antibióticos, antiinflamatorios, antisépticos, inmunomoduladores, agentes cicatrizantes o protectores y terapias alternativas.

Antibióticos
  • Tetraciclina: Solución de una cápsula de 250 Mg en 180 ml de agua. Enjuagues, pudiéndose tragar, 4 veces al día. O suspensión de 250 Mg en 5 ml con igual posología.
  • Minociclina: Una tableta de 100 Mg en 180 ml de agua. Enjuagues dos veces al día. Tetraciclina y Minociclina no se deben usar en niños ni en gestantes.
Antiinflamatorios
  • Bencidamida: enjuagues puros 30 seg. Cuatro veces al día.
  • Carbenoxolona: Al 2% aplicándose 2 veces al día. Efectividad modesta.
  • Triamcinolona 0.1%: Enjuagues 4 veces al día.
  • Dexametasona: 0.5 Mg en 5 ml. Enjuagues 2 veces al día. Riesgo de micosis.
    Si aftas extensas múltiples: Vía oral, 40 Mg en pauta descendente durante 10 días.
  • Fluocinonida: Gel tópico al 0.05% 3 veces al día.
Inmunomoduladores
  • Talidomida: 100% efectiva, 200 Mg 1 ó 2 veces/día, 3-8 semanas.
    Sólo en infección por VIH. No en gestantes.
  • Amlexanox 5%: Pasta. Aplicación 2 a 4 veces al día.
Cicatrizantes/Protectores/Anestésicos
  • Láser de anhídrido carbónico: 2-3 vatios. Alivio instantáneo. Evita recidivas.
  • Carboximetilcelulosa: Aplicaciones en forma de pasta protectora.
  • N butil 2 cianoacrylato: Varias aplicaciones.
  • Nitrato de plata: Cauterización con barritas. Muy doloroso. Riesgo de empeorar la úlcera.
Conclusiones

1. Las aftas son un problema muy doloroso y frecuente. Las aftas verdaderas (benignas) son autolimitadas, ocasionalmente recidivantes. La etiopatogenia es desconocida.

2. Es importante la distinción entre lesiones aftosas y aftoides, pues se definen lesiones distintas, con pronóstico distinto. Una lesión aftoide por lo general presenta sintomatología acompañante, requiere estudio especializado y pruebas complementarias, pudiendo tratarse de enfermedades graves como hemopatías, infección por VIH, o carcinoma espinocelular.

3. Existen múltiples tratamientos, que por desconocer la etiopatogenia suelen ser sintomáticos. Algunos de ellos no han demostrado claramente su eficacia.

Fecha última Inserción/Actualización: 30/04/2017

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