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Los Alimentos IV volver

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Vitaminas


Durante el embarazo, es muy importante que la embarazada reciba una cantidad importante de vitaminas. Su hijo tiene necesidad de ellas para su crecimiento y para constituir un pequeño almacén del cual se nutrirá durante las primeras semanas de su vida. También las necesita usted porque algunos de sus órganos se desarrollan y todo su organismo "trabaja" más que de costumbre.

La Vitamina A
Esta vitamina es esencial para una buena salud, y sus requerimientos aumentan, de hecho, durante el embarazo y la lactancia. Sin embargo, ingestas muy elevadas de esta vitamina se han asociado a defectos en el recién nacido. Es por eso que se recomienda que las mujeres embarazadas no tomen suplementos de vitamina A si no es bajo supervisión del médico.

Se encuentra en la leche entera y sus derivados, la mantequilla (fresca y cruda) y los aceites de hígado de pescado (bacalao, etc.), el hígado (de cordero, vaca etc) y vegetales como el perejil, repollo, espinacas, lechugas, zanahorias y tomates.

Recomiendamos que no abuse de ciertos alimentos como el hígado y el paté, ya que contienen cantidades muy elevadas de esta vitamina.

Las Vitaminas del Grupo B
Son igualmente necesarias para el crecimiento del niño. Es posible, asimismo, que su carencia traiga aparejadas diferentes perturbaciones en la futura madre; neuralgias, calambres. Es indudable que la administración de vitaminas del grupo B alivia esos trastornos.

Los cereales, las legumbres secas y el germen de trigo son ricos en vitamina B. Recordemos que el pan integral es mucho más rico en esta vitamina que el pan común.

La Vitamina C
Es el ácido ascórbico. Se encuentra en las frutas y verduras, en particular: limones, naranjas, pomelos, tomates, grosellas, frambuesas, perejil, repollos y en general las verduras verdes, son buenas fuentes de vitamina C.

La Vitamina D
Está íntimamente relacionada con el calcio, y es también esencial para el desarrollo óseo del niño, pues es la que permite la fijación del calcio. Los alimentos habituales contienen muy pocas cantidades de vitamina D. Es principalmente el organismo el que elabora esta vitamina por influencia de los rayos ultravioletas del sol. Por esta razón, el mejor remedio contra la falta de vitamina D es el aire libre y el sol. Pero tal vez en el clima donde usted vive la luz solar escasea. Si el médico lo considera oportuno, le prescribirá algunos complejos vitamínicos que contengan vitamina D, pero tenga en cuenta que la mantequilla, el pescado (salmón, sardinas y arenques) y el aceite de hígado de bacalao son ricas fuentes de vitamina D, pero la fuente más sana y abundante en España sigue siendo la exposición controlada a la luz del sol.

La Vitamina E
Se encuentra en la lechuga, el berro, el arroz y los gramos de cereales, la yema del huevo y el hígado.

La Vitamina K
Se encuentra en los vegetales verdes, el repollo y las espinacas.

¿COMO PRESERVAR LAS VITAMINAS DE LAS FRUTAS Y LAS VERDURAS?

Las Frutas
Consumirlas más crudas que cocidas, lavarlas rápidamente, no dejarlas en remojo en el agua, cortarlas con un cuchillo inoxidable, consumirlas pronto. El contacto con el aire destruye la vitamina C, razón por la cual hay que preparar los zumos justo antes de tomarlos. Si se hacen compotas, cocinarlas en poca agua y durante escaso tiempo, de este modo la pérdida de vitaminas disminuirá.

Las Verduras
También al ser cocidas pierden una parte de sus vitaminas, pero las pérdidas puede ser reducida si se toman ciertas precauciones; después de haberlas lavado, dejarlas en remojo el menor tiempo posible, conservando su piel ( en especial la patata ). El modo de cocción ideal es al vapor.

Fecha última Inserción/Actualización: 30/04/2017

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